L'EMD d'Àreu, l'ajuntament d'Alins i el Centre Excursionista de Lleida ofereixen, una vegada més, una prova excursionista basada en el conte d'en Pep Coll "L'home que corria més que el sol". Mai se sap si les històries del premi Sant Jordi de les Lletres Catalanes 2007 són llegendes, o recullen la "veritat" dels padrins pallaresos o són fruit del trobador de Pessonada. I com que la descripció geogràfica no enganya, ens imaginem que aquell llegendari Malpui és avui Àreu. Es tracta de sortir de la plaça major d'Àreu just quan es pon el sol i arribar dalt del Monteixo abans de que t'atrapi l'ombra. I qui guanyi, ja ho sap, podrà escollir .....
Características técnicas: Distancia recorrida 4.700 m Altura máxima: 2760 m Altura mínima 1234 m Desnivel máxima 1521 m Desnivel positivo acomulado 1521 m Desnivel acomulado 1521 m Pendiente média 41.42 % Máxima pendiente positiva 59.13 % Máxima pendiente negativa Sin descenso
Se trata de una carrera vertical descenso. Es decir, una milla vertical en este caso. 1670 m de desnivel en 4.700 m que hace que la pendiente sea muy sostenida 41.42 %. No tiene ni un solo descanso. En algun momento puede tener un repechon en subida ligera pero tan corto que no aligera la carga. La llegada es en la cima a una altura que para el Pirineo es importante y que permite unas vistas muy buenas. La salida és desde la plaza del pueblo al desaparacer el sol y consiste en llegar a la cima antes que la sombra te atrape.
El primer tramo es estrecho y corto hasta el inicio de la pendiente por lo que si vas ha hacer tiempo más vale que te pongas un poco por delante porque será difícil adelantar más tarde. Una vez estás en la pendiente para adelantar tendrás que salir del camino y no es imposible pero lo pagas con más desgaste. Los bastones si los dominas son de gran ayuda en caso contrario mejor dejarlos en casa.
La pendiente del primer tramo hasta la mitad de carrera la verdad es dura. El terreno es tierra y con escalones pequeños o grandes que obligan a trabajar los cuadriceps y los bastones. En cambio la segunda parte ya es más llevardera si podemos definir así una pendiente. El terreno ya es más de alta montaña con más piedra suelta pero estable que no dificulta en exceso la tracción. La llegada este año no ha podido ser en la cima a causa de la nieve acomulada que ha aconsejado por seguridad recortar el recorrido. Me alegro de la nieve aunque me hubiese gusta llegar a la cima. La temperatura allí fue muy fria, los guantes me los tenía que haber puesto antes. El descenso es neutralizado a tu ritmo.
Crónica
Después de dos o más años esperando tener el fin de semana libre para hacer esta carrera a llegado el momento. Me apunté con antelación porque esta carrera tiene gran popularidad y en pocos dias se acaban las inscripciones. Creo que a los cuatro dias de abrirse las incripciones ya estaba colgado el cartel de "se han acabado las inscripciones". Por los comentarios de los corredores no era cierto porque hay gente que se pudo inscribir más tarde. El fin de semana se esperaba regular pero después de ver tantos dias de lluvia nos las teniamos todas con nosotros. Nos concentramos (foto) en la plaza del ayuntamiento a esperar que el sol se esconda para que nos den la salida. Después tonto el último. Como el camino es estrecho no te queda más opción que quedarte detrás del que te ha tocado o adelantar por fuera del camino que supone un esfuerzo añadido.
La primera mitad es dura por ser muy vertical y vas ganando altura a zancadas entre los escalones naturales. A media carrera encuentras algo de bebida y el terreno cambia un poco a más piedra pero sin grandes problemas de estabilidad. Poco más arriba ya empecé a ver los primeros que bajaban de la meta (que animales nos disfrutan de la vista).
Poco a poco el viento helado hace acto de presencia pero no me veo con ganas de abrigarme ni ponerme guantes. Parar para volver a empezar no lo veo claro. En la cima no notaba las manos y apenas puedo abrir la pequeña mochila donde está la ropa obligada y los guantes que agradezco. Tomo un poco de agua!!! hay un montón de garrafas a 2800 metros que no se como las han traido. Me meto una vacía en la mochila y a bajar. Me encuentro genial y voy como una cabra cuesta abajo hasta medio recorrido que las piernas dicen basta. Desde ese momento me lo tomo con más calma. Al llegar al final me toman el chip de tiempo y a estirar. Ya lo tenemos hecho.